sábado, 22 de noviembre de 2014

Siempre

Mí querido príncipe:


En realidad, no sé cómo empezar a redactar esta presente. Estoy deseosa de verte, de tenerte entre mis brazos, y de amarte hasta entrada la madrugada. Mi cuerpo, mi mente, mi corazón y mi alma están sincronizados a ti y extrañan tu ausencia.  Anhelo ver esas hermosas esmeraldas que tienes como ojos. Extraño tu caminar cuando paseábamos a través del verde césped de nuestro parque favorito. Extraño esas noches de amor. Miles de kilómetros nos separan, es verdaderamente agobiante esta distancia, pero aunque no estés físicamente presente, en mi corazón siempre permanecerás. Te amé, te amo y siempre te amare, ya que nunca te olvidare. Siempre seré tu princesa y tu mí adorado príncipe. Porque desde que te conocí, fuiste el primer amor de mi vida. Te regalo mi cuerpo tatuado con tus besos y tus caricias para que dispongas de él cuando desees…

Esperando encontrarte de nuevo:
*Tu princesa*


Doblo cuidadosamente la carta y la meto al baúl donde se encuentran sus cenizas. Sé que antes de haberla terminado de escribir, él ya sabe su contenido. Si Dios es amor, por qué me hacía sufrir tanto con esta ausencia. ¿Por qué te lo llevaste?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Mi primer experiencia docente

Cuando comencé mi labor docente en la Escuela Luis Donaldo Colosio Murrieta fue una experiencia significativa y llena de sentimientos encon...